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Vibecoder de mí mismo

Vibecoding es construir por intuición: describir una idea, dejar que la IA la traduzca a código, y afinar el resultado hasta que se sienta bien — no solo que funcione. Es una forma de trabajar más cercana a improvisar música que a escribir un manual. Y es, también, la manera en la que me construyo a mí mismo: probando, deshaciendo, empezando de nuevo sin miedo.

¿Por qué "de mí mismo"?

Porque no separo el código de la persona que lo escribe. Cada proyecto que armo — una web, un experimento, una herramienta pequeña — es también un ejercicio de autoconocimiento: qué problemas me importan, qué estética busco, cuánto ruido estoy dispuesto a tolerar antes de simplificar. La tecnología, bien usada, es un espejo tan honesto como la meditación.

Cómo trabajo

Uso herramientas de IA como si fueran un taller de carpintería: no reemplazan el criterio, lo aceleran. Diseño primero la intención — qué quiero que alguien sienta al usar esto — y dejo que el código llegue después. La velocidad no es la meta; la claridad sí.

Dónde se cruza con lo demás

Este mismo sitio — el bosque — es un ejemplo: código construido con la misma calma con la que escribo en el blog filosófico o preparo un ejercicio de meditación. Vibecoding, teatro y contemplación no son mundos distintos; son el mismo gesto aplicado a materiales diferentes.

Construir bien, ya sea una línea de código o un hábito, es siempre un acto de atención.

Veinte años construyendo Oficinatuya

Simón Dávila

Antes de llamarme vibecoder, durante veinte años fui — y sigo siendo — gerente de Oficinatuya. Empecé llevando cuentas y trámites administrativos para negocios pequeños en Venezuela y terminé construyendo un equipo que hoy acompaña a cientos de empresas en su día a día contable y fiscal. No fue una línea recta: hubo crisis, cambios de moneda, reinvenciones completas del negocio. Pero cada una de esas vueltas me enseñó algo que después terminé llevando al código — que la disciplina y la paciencia importan más que la inspiración.

Oficinatuya sigue siendo, veinte años después, el lugar donde empecé a entender qué significa servir a alguien de verdad.

oficinatuya.com →

AIO — el nuevo capítulo

De esos veinte años nació AIO: un sistema contable pensado para Venezuela y toda Latinoamérica, donde llevo todo lo aprendido gerenciando Oficinatuya y lo convierto en software. Es, en el fondo, el mismo oficio de siempre — ordenar el caos administrativo — pero ahora escrito en código en lugar de en papel.

aio.oficinatuya.com →

También superviso 305office.com, inmuebles en Miami.